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El fenómeno Obama

 
Óscar Álvarez Araya
Politólogo y Ex-Embajador
 

Finalmente el Senador Barak Obama hizo historia al obtener el número de delegados suficientes para convertirse en el primer candidato presidencial afroestadounidense del Partido Demócrata y en general del sistema bipartidista norteamericano. Ha derrotado nada menos que a la flamante Senadora por Nueva York y Ex Primera Dama, Hillary Clinton quien al principio de la campaña era la favorita y siempre tuvo el respaldo de la formidable maquinaria de su partido así como de su esposo el popular ex-Presidente Clinton.

Pero Obama, un recién llegado al Senado y hasta hace poco un “outsider” y un desconocido logró posicionarse muy bien con su oratoria al estilo de Martín Luther King II y hechizó a los medios de comunicación presentándose como el candidato del cambio, de la paz en Irak y de los inconformes con el estado de la economía. Fue también el candidato de los jóvenes, de la inmensa mayoría de los negros y también de sectores de blancos que se saltaron la barrera del color.

No se puede negar que Obama es un verdadero fenómeno de la política estadounidense y mundial. Es inteligente. Tiene carisma y personalidad. Estudió Ciencias Políticas y Derecho en las universidades de Columbia y Harvard. Y empieza ahora su lucha por la Presidencia de los Estados Unidos que disputará en noviembre contra el republicano John Mc Cain, héroe nacional en la Guerra de Vietnam.

En temas de política exterior siempre adversó la intervención estadounidense en Irak y ha manifestado estar dispuesto al diálogo sin precondiciones con los mayores enemigos de los Estados Unidos como los gobiernos de Irán, Corea del Norte y Cuba.      En caso de ganar  sería paloma en asuntos exteriores. Sin embargo está tratando de matizar sus posiciones buscando ganarse el voto de los judíos y de la colonia cubana en el exilio y ha dicho que es amigo de Israel y que no levantaría el embargo a Cuba.

En temas morales es un Pro-choice, concentrado en los derechos de las mujeres y de los gays. En temas económicos es claramente un proteccionista, escéptico de la economía de libre mercado y del libre comercio. Es un crítico del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) porque según el produce fuga de empleos desde la superpotencia hacia México. Se opuso a los Tratados de Libre Comercio con Centroamérica y Colombia. Es también muy crítico de China, especialmente de su comercio.

Obama nunca ha estado en América Latina y apenas empieza a interesarse en nuestra región. Hace unos días propuso “una nueva alianza de las Américas”  que realizaría una Cumbre Presidencial Anual de los líderes del Hemisferio Americano. Asimismo dijo que aumentaría la ayuda externa a la América Latina en “vez de promover sólo el comercio”.

Así también nombraría un Enviado Especial que tendría contacto con los líderes de la región y acceso directo a la Casa Blanca. Obama tendrá que trabajar duro para ganarse el apoyo del voto hispano que estuvo con Hillary y podría irse en parte con Mc Cain. Para ello posiblemente va a insistir en su Reforma Migratoria Integral, en su Programa de Seguridad Social y va a hablar más de nuestra región. También tiene el desafío de ganarse a sectores de feministas que soñaron con convertir a Hillary en la Primera Mujer Presidenta de la superpotencia. En fin unir el partido, cerrar heridas, ganar votos hispanos y feministas, y posteriormente pasar a la pelea por los votantes del centro.

Según las encuestas más recientes ni Obama ni Mc Cain tienen asegurada la victoria. De todos modos sea que gane o que pierda en noviembre próximo ya el fenómeno Obama constituye un síntoma positivo de la democracia del norte y es ya parte de la historia de los Estados Unidos de América.